La leche materna no debe considerarse únicamente como un alimento sino también como una fuente excepcional de substancias biológicamente activas. No sólo proporciona energía y nutrientes sino que es capaz de estimular y modificar el funcionamiento del organismo infantil. Estudios recientes han demostrado que se encuentran un tipo de ácidos nucleicos los llamados microRNA, que aunque no transmiten características genéticas sí modifican el funcionamiento de las enzimas y por tanto modifican la predisposición hereditaria de ciertas enfermedades.             https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2023/10/31/6540afcbe9cf4a610b8b4570.html