Este estudio se ha realizado a partir de los datos del Biobanco del Reino Unido y se ha llevado a cabo con una muestra de personas muy amplia 52,654 adultos sanos, 1417 desarrollaron  uno de los tipos de demencia  durante un período de más de 14 años. Se han analizado 1463  proteínas y se ha observado que la GFAP, NEFL, GDF15 y LTBP2 guardaban una relación casi directa con los casos patológicos. El papel de la GFAP y de  la NEFL ya se conocían, pero ahora certificamos su empleo como herramienta prodictiva precoz. Los niveles de GFAP comienzan a cambiar unos 10 años antes del diagnóstico, por lo que puede ser un biomarcador  potencial para la evaluación de riesgos. El portavoz de la SEN advierte que es importante que tengamos fármacos para modificar el curso de la enfermedad, no  sólo herramientas para el diagnóstico. En este sentido tanto con el  lecanemab (ya aprobado) como el donanemab (en vías de aprobación) se están realizando ensayos clínicos a largo plazo.                                                                                                                                                                                            https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2024/02/12/65ca4085fdddff330c8b458e.html